El Día Mundial del Donante de Sangre es el 14 de junio,
día que agradecemos a todos aquellos que donan sangre para que
otros puedan vivir y salir adelante.”
Dra. Carissa F. Etienne 
Directora de la Organización Panamericana de la Salud
2015

 

El 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre. La conmemoración de esta fecha es instituida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el objetivo de agradecer a los donantes su contribución voluntaria y desinteresada, que permite salvar vidas humanas. Asimismo, la celebración persigue concienciar sobre la necesidad de donar sangre con regularidad para garantizar la calidad, seguridad y disponibilidad de sangre y productos sanguíneos para quienes lo necesiten[1].

Cabe destacar que, las transfusiones de sangre y los productos sanguíneos además de salvar millones de vidas, permiten aumentar la esperanza y calidad de vida de los pacientes con enfermedades potencialmente letales, así como para llevar a cabo procedimientos médicos y quirúrgicos complejos[2]. Se estima que cada año se recogen alrededor de 108 millones de unidades de sangre, de los cuáles el 50% corresponde a los donantes de países ricos dónde se concentra el 15% de la población total[3].

Pese a lo anterior, en muchos países la demanda supera la oferta y los servicios de sangre se enfrentan a muchas dificultades. El objetivo de la OMS es que a partir de este momento al año 2020, todos los países tengan la posibilidad de obtener el suficiente suministro de donantes de sangre de manera voluntaria y no remunerada[4].

Por ello, este año 2016, el tema de campaña es “La sangre nos conecta a todos”. La difusión de ésta se centra en agradecer a los donantes sus donaciones y destaca la dimensión de solidaridad y conexión que existe entre donante y paciente[5]. Además se adoptó el lema “Comparte la vida - Dona sangre” para llamar la atención sobre la importancia de los sistemas de donación voluntaria como vía para fomentar el cuidado del prójimo y la cohesión comunitaria.