Conocer los trabajos que sobre repartición de tierras se han llevado
a cabo… se les enteró detalladamente de todos los proyectos para la
realización práctica, segura e inmediata de la distribución de
terrenos, tanto a las clases desheredadas del país, como a los
soldados constitucionalistas que han sabido defender, a riesgo de
su vida, la legalidad y la justicia de la causa del pueblo
Lucio Blanco
General mexicano

 

Lucio Blanco Fuentes nació en Nadadores, municipio de Múzquiz, Coahuila el 5 de julio de 1879. Fue de los primeros revolucionarios constitucionalistas y tuvo gran influencia por su decisión de defender a los campesinos y por su ímpetu militar, fue conocido como “El Mosquetero” y “El caballero de la Revolución”. Un revolucionario con principios de reformas agrarias, que lo caracterizan del resto de los revolucionarios. .[1]

Obtuvo su primera educación en Múzquiz, después sus padres lo enviaron a Saltillo y, más tarde, a Texas, donde terminó sus estudios. De regreso a lugar de origen se dedicó a las labores del campo, convirtiéndose en pequeño ganadero. Descendiente de Miguel Blanco, ministro de guerra en el gabinete de Benito Juárez, Lucio pronto se interesó por la política. Se sabe que era magonista y que sostenía correspondencia con Francisco I. Madero antes del estallido de la Revolución.[2] En 1906, tuvo su primera experiencia importante de combate, al participar dentro de las fuerzas magonistas, en el levantamiento de Las Vacas, hoy Villa Acuña, Coahuila para tomar ciudades fronterizas. En 1909, se afilió en Torreón al Partido Antirreeleccionista y, al año siguiente, se levantó en armas contra la dictadura porfiriana, entonces trabajaba en una mina en Sierra Mojada Junto a Luis Alberto Guajardo se levanta en armas en Múzquiz. En 1912, siendo presidente Francisco I. Madero, combatió la rebelión orozquista dentro de las tropas de Jesús Carranza y de Luis Alberto Guajardo; obtuvo entonces el grado de Teniente Coronel. Ante el golpe de estado de Victoriano Huerta en febrero de 1913, fue de los primeros en ponerse a las órdenes del gobernador maderista de Coahuila, Venustiano Carranza, y combatió al gobierno usurpador frente al Primer Regimiento “Libres del Norte”. Participó en la redacción y firma del Plan de Guadalupe.[3] Fue de gran relevancia para su trayectoria la decisión de defender a los campesinos. Dentro de su carrera militar supo ganarse el respeto y lealtad de los hombres bajo su mando, convirtiéndose en un ejemplo para otros caudillos revolucionarios.[4]

Blanco como Jefe de operaciones en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas se convertiría en el revolucionario de mayor protagonismo durante el Periodo de la Revolución Mexicana, comprendido del 9 de febrero de 1913 al 13 de agosto de 1914. En Matamoros tras un combate que duro siete días, después de la toma reorganizo administrativamente la ciudad y el 4 de junio de 1913, fue ascendido a General Brigadier por aclamación de su tropa. Organizó un Comité encargado del reparto agrario, en los estados de Nuevo León y Tamaulipas. Esta Primera Comisión Especial Constitucionalista estuvo integrada por Heriberto Jara, Francisco José Mújica y Juan Barragán. Para lograr uno de los propósitos de la Revolución, y sin más tiempo que perder, el 6 de agosto de 1913 declaró la inmediata restitución de las tierras a los campesinos convocó a la Comisión para el reparto agrario en la Hacienda. “Los Borregos” y Junto con Francisco J. Múgica, fraccionó la hacienda, que había sido propiedad de Félix Díaz sobrino de Porfirio Díaz, realizando así el primer reparto agrario en el norte del país. Este hecho molestó a Venustiano Carranza, por lo que puso a Blanco bajo las órdenes Gral. Álvaro Obregón.

A Venustiano Carranza no le agradó la medida agraria, e inmediatamente ordenó su trasladado bajo las órdenes del Gral. Pablo González, pidiendo entonces su traslado al occidente quedando bajo el mando del General Álvaro Obregón, quien tenía una visión diferente a la de Blanco sobre la desigualdad social, y con el tiempo sería su rival irreconciliable. [5]

Su carrera militar y participación política fue ascendiente logrando con gran éxito las campañas que se le encomendaban fue Jefe de la División de Caballería del Cuerpo de Ejército del Noroeste, formó parte de la Comisión Constitucionalista que firmo los Tratados de Teoloyucan donde se pactó la rendición del gobierno huertista el 13 de agosto de 1914. El día 20 entró en la ciudad de México junto con Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista y quedó encargado de la defensa y custodia de dicha plaza. Para entonces, sus diferencias con Carranza y Obregón se habían profundizado; intento intermediar para resolver las diferencias que habían surgido entre Carranza con los zapatistas y los Villistas sin lograrlo. Ante la escisión, abandonó el Ejército Constitucionalista para unirse a la Soberana Convención Revolucionaria, que desde el 10 de octubre de 1914 sesionó en el Teatro Morelos de la ciudad de Aguascalientes. Dentro de la Convención, formó parte del ala independiente que sostuvo la ruptura con Carranza; figuró en primera línea y el gobierno emanado de esa asamblea, que eligió presidente al general Eulalio Gutiérrez, tuvo como ministro de Guerra a Lucio Blanco. Volvió al combate contra los constitucionalistas. Algunas diferencias con jefes villistas lo hicieron marchar a Estados Unidos, de donde regresó reconciliado con el presidente Carranza. [6]

El triunfo del Plan de Agua Prieta le lanzó otra vez al exilio, por su apoyo a Carranza en el conflicto con el grupo de Sonora. Blanco fue distanciándose políticamente de quienes iban tomando las riendas del país. El 2 de junio de 1922, desde Laredo, Texas, Blanco encabezó una revuelta contra el Obregón, quien era presidente de México desde diciembre de 1920, pero no llegó lejos. El general de Múzquiz al enterarse del asesinato de Carranza pactó con Francisco Murguía volver a México a vengar su muerte. Sin embargo, Obregón convenció a los revolucionarios Ramón García y Aurelio Martínez de traicionar a Blanco, haciéndole la invitación para ayudarlo a cruzar el Río Bravo. El 7 de junio de 1922, ya en la embarcación, Ramón tendió la mano a Lucio, y en ese momento le esposó una mano y con el otro aro lo aferró a Martínez. Al darse cuenta de la traición, Lucio se arrojó al agua, llevándose consigo a García y Martínez. Del otro lado del río ya estaban 20 hombres al mando de Jesús Anaya, quien ordenó disparar sin importarle que los primeros balazos mataran a Ramón y a Aureliano. El peso del cuerpo del coronel Martínez impidió que Lucio Blanco, herido, pudiera nadar, por lo que murió ahogado. Sus cuerpos fueron encontrados flotando días después .[7]