Abogado y político
El 2 de diciembre de 1867 entró en vigor la Ley Orgánica de Instrucción Pública y se crea la Escuela Nacional Preparatoria, cuyo lema es: “Amor, Orden y Progreso”. Lo anterior debido a que, siendo en ese entonces Benito Juárez el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, consideró que difundir la ilustración en el pueblo era el medio más seguro y eficaz de moralizarlo y establecer de una manera sólida la libertad, el respeto a la Constitución y a las leyes[1].
El planteamiento sobre la Ley Orgánica de Instrucción Pública, como ya se mencionó fue durante el gobierno de Benito Juárez, conocido también como el inicio de la República Restaurada dentro del cual, el magisterio se expandió y creció cualitativamente comenzando en el Distrito Federal (ahora Ciudad de México) y dentro de los Territorios Federales, sirviendo este de ejemplo para varios estados de la República, aunado a ello el magisterio dejo de ser una profesión casi libre para convertirse en una profesión regulada por el Estado. Dentro de esta ley se determinaron todas las actividades que eran relativas a la enseñanza, la fundación de una Escuela Secundaria para el sexo femenino que comenzó a funcionar en 1869, asimismo se estipuló la gratuidad de la enseñanza primaria para los pobres, su obligatoriedad y el laicismo que se venia estableciendo desde las llamadas Leyes de Reforma, elementos realmente relevantes e importantes que estarían regulados dentro del Reglamento de la Ley Orgánica de Instrucción Pública; y que hasta hoy en día es el sustento de la Educación Publica en México. Es por ello que, de esta forma los principios del liberalismo pudieron ser incorporados en una política educativa, una teoría pedagógica y un sistema de educación pública con perfiles bien definidos[2].
Así entonces, la Ley Orgánica de Instrucción Pública significó que el precepto constitucional sobre libertad de enseñanza, fuera objeto de interpretación especial, al adquirir la instrucción un carácter de unidad, a las que se agregaron los signos distintivos de gratuidad y obligatoriedad en la enseñanza, que no aparecían en la Ley Suprema.
Como primer director de la Escuela Nacional Preparatoria encontramos que fue Gabino Barreda un prestigiado médico y político mexicano, siendo este el encargado de llevar a cabo un innovador plan de estudios con base en los principios de la filosofía positivista del francés Augusto Comte, asimismo dentro del personal docente que integraban esta Escuela Nacional Preparatoria, se encontraban grandes personalidades como: José María Vigil, Ignacio Ramírez “El Nigromante”, Ignacio Manuel Altamirano, Manuel Payno, Alfonso Herrera, Manuel Orozco y Berra, Amado Nervo, Justo Sierra, Leopoldo Río de la Loza, Francisco Díaz Covarrubias, Rafael Ángel de la Peña, José Barragán y Ladislao de la Pascua[3].
Por otro lado, como un gran paso dentro de la educación se encuentra que, debido a la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Instrucción Pública, en 1891 se expidió en Durango la Ley Orgánica y Reglamentaria de Instrucción Pública en cuyo articulo 136 se estipulaba que: Los alumnos que desearan obtener el “Titulo de Profesor (a) de Instrucción Primaria cursarán la clase de Pedagogía y Métodos de Enseñanza”, al concluir todos sus estudios o, al ser aprobados en el 4º año, “practicaran un año en alguna escuela primaria cuando menos dos horas diarias.” [4]
Años mas tarde en 1910, la Escuela Nacional Preparatoria fue incorporada a la Universidad Nacional de México (hoy llamada UNAM) fundada por Justo Sierra; y en 1978 dejó las instalaciones de San Ildefonso para ser trasladada a Xochimilco, convirtiéndose en el Plantel No. 1 “Gabino Barreda” de los nueve que hoy la integran, contando con un aproximado de 48,000 estudiantes y 2,400 profesores[5].
Hoy en día encontramos que dentro de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), el derecho a la educación para todos en México, se sitúa en el artículo 3º. Este derecho sólo puede considerarse garantizado cuando la educación que se imparte es de calidad, lo cual, de acuerdo con la CPEUM, implica una mejora constante en los siguientes componentes: la infraestructura; la organización escolar; los materiales y métodos educativos; y los docentes y directivos escolares[6].
[1] https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/3f9a47cc-efd9-4724-83e4-0bb4884af388/ley_02121867.pdf
[2] http://200.23.113.51/pdf/31221.pdf
[3] http://www.memoriapoliticademexico.org/Efemerides/12/02121867.html
[4] https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/9/4450/8.pdf
[5] http://www.internacionales.pri.org.mx/SabiasQue/Sabias.aspx?y=4399
[6] http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1_080520.pdf




