ponen en peligro a los periodistas, a todos los que
matan a periodistas y a todos los que no hacen nada
para poner fin a esa violencia. El fin de la vida de un
periodista nunca debe ser el fin de la
búsqueda de la verdad.”
Audrey Azoulay
Directora General de la UNESCO
2019
El 18 de diciembre de 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución A/RES/68/163, proclama el 2 de noviembre como Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas y. de igual forma, condena inequívocamente todos los ataques y la violencia contra estos profesionistas y los trabajadores de los medios de comunicación, como actos de tortura, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, intimidación y acoso tanto en las situaciones de conflicto como en otros contextos .[1]
tanto en las situaciones de conflicto como en otros contextos . La mencionada resolución se centra en el reconocimiento de las vastas consecuencias que tiene la impunidad, especialmente la de los crímenes contra periodistas, pues lamentablemente más de mil han sido asesinados en los últimos doce años. Estas cifras no incluyen los crímenes contra ellos mencionados en el párrafo anterior. Aunado a esto se encuentra la cuestión de violencia de género: las mujeres periodistas corren muchos más riesgos, entre otros sufrir agresiones sexuales [2]
Para que las sociedades logren tener acceso a una información diversa, independiente promotora de un diálogo intercultural, la paz y el buen gobierno, es importante poder garantizar la seguridad de los periodistas. Lastimosamente, y como ya mencionamos, pero vale la pena recalcar, en los últimos doce años (2006-2017) mil diez periodistas han sido asesinados por cumplir con su labor de informar a la sociedad. De acuerdo a estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en uno de cada diez casos los asesinos salen impunes. Esta impunidad trae consigo más asesinatos y, a menudo, esto provoca más conflictos, el quebrantamiento de la ley y el desmoronamiento del sistema judicial.[3]
Por otro lado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ―el 02 de noviembre de 2019― hizo un llamado a las autoridades de procuración de justicia para que resuelvan los casos de crímenes contra periodistas donde aún prevalece la impunidad, por falta de investigaciones prontas, diligentes, profesionales y eficaces por parte de las procuradurías y fiscalías del país, que no han tomado en cuenta como línea de investigación el oficio de las víctimas. Ante esto, las siguientes cifras no extrañan: desde el 2000 hasta la fecha se han cometido 153 homicidios de periodistas (16, mujeres), 21 más se encuentran desaparecidos desde 2005, y se han perpetrado 53 atentados contra instalaciones de medios de comunicación desde 2006, datos que dan cuenta del alto nivel de violencia que en México enfrentan los comunicadores.[4]




